Las retenciones del IRPF de los profesionales autónomos

A lo largo de éste artículo conoceremos qué son las retenciones del IRPF de los profesionales autónomos y las particularidades de las mismas, así como las últimas novedades del Impuesto tras la aprobación de la Reforma Fiscal y otras medidas anunciadas en julio de 2015 y que afectan a los autónomos en 2016.

Veremos:

  • Quién debe practicar retenciones del IRPF y tipo a aplicar
  • Retenciones del IRPF para nuevos profesionales autónomos
  • Tipo reducido del 15% en las retenciones del IRPF para los autónomos con bajos ingresos (reforma fiscal 2014)
  • Otros autónomos obligados a practicar retenciones en sus facturas
  • Cuestiones relevantes sobre las retenciones del IRPF de los profesionales
  • Novedades reforma fiscal 2014 respecto a retenciones y últimas medidas anunciadas para 2015

1. Quién debe practicar retenciones y tipo a aplicar

En primer lugar hay que destacar que una gran parte de los autónomos no tiene que practicar retenciones en sus facturas, en concreto aquellos dados de alta en actividades empresariales, que son las incluidas en la sección primera del Impuesto de Actividades Económicas (IAE).

Los profesionales autónomos sí que deben como norma general incluir retenciones del IRPF en sus facturas. Se entiende por profesionales autónomos aquellos  dados de alta en las secciones segunda y tercera del Impuesto de Actividades Económicas (IAE), relativas a actividades profesionales y actividades artísticas.

El tipo de retención a aplicar en las facturas con carácter general, ha vuelto a ser desde el 12 de julio de 2015 el 15%.

El gobierno anunció en Consejo de Ministros en julio de 2015 que las retenciones de los autónomos volvían a bajar al 15% a partir del 12 julio de 2015, día siguiente a la publicación del Real Decreto que lo regulaba. Una medida con la que se había especulado pero que no se esperaba y que supuso una grata sorpresa, ya que sitúo las retenciones en el nivel previo a la crisis. Hay que recordar que en 2013 y 2014 el porcentaje a aplicar subió al 21% y que a partir del 1 de enero de 2015, con la entrada en vigor de la reforma fiscal, bajó al 19%..

Si quieres entender mejor qué es una retención y qué otros tipos de retenciones del IRPF (trabajadores, alquielres) afectan al autónomo te recomendamos el siguiente artículo:


 

LAS RETENCIONES DEL IRPF Y  LOS AUTÓNOMOS :

A lo largo de éste artículo conoceremos qué son las retenciones del IRPF que deben practicar los autónomos y las particularidades de las mismas. Veremos:

  • ¿Qué son las retenciones del IRPF?
  • ¿Qué tipos de retenciones del IRPF afectan a los autónomos?
    • Retenciones del IRPF en las Facturas
    • Retenciones del IRPF de los trabajadores
    • Retenciones del IRPF en los alquileres
  • ¿Qué modelos tengo que presentar en Hacienda?

¿Qué son las retenciones del IRPF?

Las retenciones del IRPF son anticipos a Hacienda, cantidades de dinero adelantadas a cuenta a la Agencia Tributaria en previsión del resultado esperado en la declaración de la renta o IRPF.

Están reguladas por ley, que establece los porcentajes a aplicar  en cada caso, son obligatorias y afectan a numerosos tipos de rentas, destacando las de los trabajadores y las de los profesionales autónomos.

En la práctica, el importe de las retenciones debe ser ingresado en Hacienda por los pagadores: las empresas en el caso de los trabajadores asalariados, los clientes en el caso de los profesionales autónomos, los inquilinos en el caso de los propietarios de locales comerciales u oficinas o el banco en el caso de los  intereses de un depósito.

Si las retenciones efectuadas a lo largo del año han sido demasiado altas, cuando llegue el momento de presentar la declaración anual de la renta, esta saldrá a devolver mientras que si han sido bajas saldrá a pagar.

¿Qué tipos de retenciones del IRPF afectan a los autónomos?

La legislación sobre retenciones del IRPF puede obligar a los autónomos de dos formas:

  • Incluir retenciones en las facturas en el caso de los profesionales autónomos y otros casos.
  • Hacer pagos trimestrales a Hacienda a cuenta de las retenciones del IRPF de tus trabajadores, otros profesionales autónomos a los que hayas contratado o del arrendador de tu local u oficina.

Los tres tipos de retenciones que por tanto más habitualmente afectan a los autónomos son:

1. Retenciones del IRPF en las facturas de los autónomos

Los autónomos dedicados a actividades profesionales, agrícolas, ganaderas y forestales, así como algunas actividades en módulos deben aplicar los siguientes porcentajes de retención en sus facturas:

  • Actividades profesionales: desde el 12 julio de 2015 por fín vuelven al 15%, desde el 21% en que estaban, tras las medidas excepcionales aprobadas por el gobierno para 2012 y 2013 y que se prorrogaron hasta ahora. Supone un adelanto respecto a la bajada prevista en el anteproyecto de ley del IRPF derivado de la Reforma Fiscal elaborada por el Ejecutivo en junio de 2014 y que entró en vigor en 2015, por el que las retenciones de los profesionales autónomos habían bajado al 19% en 2015 y al 18% en 2016.
  • Nuevos autónomos en actividades profesionales: desde el 12 de julio de 2015 vuelven al 7% en el año del inicio de la actividad y los dos siguientes años. Estos últimos años han estado al 9%.
  • Autónomos con rendimientos íntegros inferiortes a 15.000 euros anuales: 15%. Este nuevo tipo se incluyó con la Reforma Fiscal 2014 y se aplica desde el 4 de julio de 2014. Con las medidas aprobadas en julio de 2015, al generalizarse el 15%, esta medida queda suprimida.
  • Algunas actividades en estimación objetiva (módulos): 1%. Puedes consultar aquí el listado de actividades en módulos obligadas a practicar retención. Nota: Tras la Reforma Fiscal, las actividades que retienen un 1% están excluidas del Régimen de Módulos. 
  • Actividades ganaderas de engorde de porcino y avicultura: 1%
  • Actividades agrícolas y restantes actividades ganaderas: 2%
  • Actividades forestales: 2%

Los autónomos dados de alta en actividades empresariales, que son aquellas incluidas en la sección primera del Impuesto de Actividades Económicas (IAE) no deben practicar retenciones en sus facturas.

2. Retenciones del IRPF de los trabajadores

Son las retenciones que tendremos que practicar en las nóminas de nuestros trabajadores. La cuantía de la retención dependerá de la cantidad que perciba el trabajador y de circunstancias personales como el número de hijos, si está casado, si tiene hipoteca o el tipo de contrato. Esta información nos la tiene que facilitar el trabajador a través del modelo 145.

Para poder saber el porcentaje que debemos retener podemos utilizar el programa de ayuda de la AEAT que se encuentra en su página web.

3. Retenciones del IRPF de alquileres

Si tenemos nuestro negocio en un local u oficina alquilado, el porcentaje que tendremos que pagar a Hacienda, es, desde julio de 2015, del 19,5%. Es nuestra obligación realizar el ingreso en Hacienda aunque la cantidad retenida no venga reflejada en el recibo.

Hasta 2011 el porcentaje era el 19%, pero después se aprobó con carácter excepcional un incremento hasta el 21% para 2012 y 2013 que después se prorrogó en 2015. En 2015 bajó al 20% y a partir del 12 de julio de 2015 baja al 19,5%. Para 2016 está previsto que vuelva  bajar hasta el 19%.

4. Otras retenciones del IRPF

Existen otras retenciones que pudieran afectarnos en casos muy concretos: rendimiento procedente de la propiedad intelectual (Baja al 19,5% en julio de 2015 y al 19% en 2016); arrendamiento de bienes muebles, negocios, minas; rendimientos derivados de la cesión del derecho de imagen (20% en 2015 y 19% en 2016) y rendimientos del capital mobiliario (por ejemplo dividendos), que del 19% subieron al 21% entre 2012 y 2014, bajando al 20% en 2015, al 19,5% en julio de 2015 y al 19% en 2016.

¿Qué modelos tengo que presentar en Hacienda?

En el caso de tener que ingresar en hacienda retenciones a cuenta de tus trabajadores, otros profesionales autónomos o tu arrendador, deberás presentar los modelos 111 y/o 115.

Modelo 111

El modelo 111 se presenta trimestralmente. El primer trimestre antes del 20 de abril, el segundo antes del 20 de julio, el tercero antes del 20 de octubre y el último antes del 20 de enero del año siguiente. El resumen anual es el modelo 190 y habrá que presentarlo antes del 20 de enero también. Los autónomos podemos presentarlo tanto por internet como en papel. Si optamos por la segunda forma habrá que hacerlo en cualquier banco (si hay que ingresar) o en Hacienda (si la declaración es negativa).

En el modelo tenemos que incluir las retenciones practicadas para cada tipo de rendimiento de los enumerados anteriormente a excepción de los arrendamientos. Hay casillas separadas para  los distintos tipos de retención que tenemos que ingresar en función del tipo de rendimiento. Simplemente hay que indicar el número de perceptores. Por ejemplo, si tenemos 5 trabajadores rellenamos con un 5 la casilla 1. En importe de las percepciones escribimos la base imponible; el salario bruto para los trabajadores, por ejemplo. Y, por último, la retención correspondiente.

Modelo 115

En el modelo 115 los plazos y la forma de presentación son los mismos que para el 111. Su resumen anual es el 180. En este modelo declaramos las retenciones correspondientes a los alquileres o arrendamientos. En la casilla 1 indicamos el número de contribuyentes a los que les hayamos pagado el alquiler. En la base de las retenciones ponemos la cantidad del recibo de alquiler, antes de sumarle el IVA y quitarle las retenciones del IRPF. Finalmente escribimos las retenciones en la casilla 3 y en la 5, que es la cantidad a ingresar.


 

2. Retenciones IRPF para nuevos profesionales autónomos

 

En el caso de los nuevos autónomos en actividades profesionales, en el año en que se dan de alta y los dos siguientes la retención a practicar es el 7%, siempre que en el año anterior no hayamos realizado actividades profesionales. A partir de ese momento la retención será del 15%

 

 

 

En el caso de los nuevos autónomos entre 2013 y 2015 el porcentaje a aplicar había subido al 9%, y al igual que en el caso anterior, en julio de 2016 se volvió al nivel previo a la crisis en el marco de la reforma fiscal.

 

Es requisito necesario no haber estado de alta en una actividad económica en los doce meses anteriores para poder tener derecho a esta retención reducida, que mejora la liquidez del que la obtiene y por tanto ayuda a iniciar la actividad y emprender.

 

3. Otros autónomos obligados a practicar retenciones en sus facturas

 

Además de los profesionales autónomos, deberán practicar retenciones en sus facturas los autónomos dedicados a las siguientes actividades:

 

 

  • Actividades ganaderas de engorde de porcino y avicultura: 1%

 

  • Actividades agrícolas y restantes actividades ganaderas: 2%

 

  • Actividades forestales: 2%

 

4. Cuestiones relevantes sobre las retenciones IRPF de los profesionales

 

Si eres profesional autónomo obligado a practicar retenciones del IRPF en tus facturas, no olvides estos consejos prácticos:

 

  • Las facturas a clientes particulares no llevan retención ya que esos particulares no presentan a Hacienda declaraciones por retenciones. Debes incluirlas siempre en facturas que emitas a otros autónomos (en actividades empresariales o profesionales)  y a sociedades y personas jurídicas.

 

  • Recuerda que como profesional autónomo, si más del 70% de tus facturas llevan retenciones estás exento de presentar la declaración trimestral del IRPF (modelo 130).

 

  • Las cantidades correspondientes a las retenciones tendrán que ingresarlas nuestros clientes en Hacienda. Siempre es recomendable que una vez que termina el año pidas los certificados de retenciones a tus clientes para comprobar si las cantidades ingresadas y declaradas por ellos son correctas.

 

  • Algunas empresas clientes que subcontratan con freelance o profesionales autónomos  se ocupan directamente de preparar las facturas y de practicar y pagar las retenciones correspondientes. Si es tu caso, te ahorrarás el trabajo administrativo pero es importante que sepas que la obligación de facturar y llevar un libro de ingresos y gastos es tuya. Por eso pide siempre copia de esas facturas.

 

10 modos de mejorar el management estratégico de una Pyme

Os presentamos las 10 cuestiones que el/la director de una  pyme debe tener siempre presentes para mejorar el rendimiento operativo y financiero de la misma:

  1. Vigila el proceso de toma de decisiones en tu empresa. Es la parte más difícil del rol del directivo actual. En la pyme se toman decisiones en entornos muy cambiantes con escasa información y hay que hacerlo en plazos muy cortos, sabiendo que el precio de la inacción es la inacción definitiva, en otras palabras, el cierre. Pero siempre que se tome una decisión hay que hacerlo con entusiasmo y confianza y sin olvidarnos de ser humildes y aprender de nuestros errores, porque la mejor de las decisiones no tiene valor alguno si no se implementa. Hay que ser conscientes en todo momento del impacto de la resistencia al cambio (incluida la propia) en la toma de decisiones y su implementación.
  2. Por favor, piensa de un modo estratégico, por favor, por favor… De tanto centrarnos en tapar los agujeros del día a día, no nos damos cuenta de que el barco que es nuestra empresa navega sin un rumbo claro, y lo normal en ese caso es acabar encallando en algún bajío o hecho trizas en un acantilado, el resultado es el mismo, un naufragio. Sin pensar en el medio y largo plazo nuestra empresa acabará siendo un pecio más.
  3. Mima tus activos más importantes: las personas que trabajan contigo y tus clientes. El orden es cuestión de gustos y filosofías, aunque en tiempos como los actuales al final los clientes deberían ser lo primero que ayude a la supervivencia de la pyme.
  4. Concéntrate en tus operaciones, es decir, en las actividades que tienen como resultado nuestros productos y servicios, ya que son el único modo real de mejorar el rendimiento de una empresa.
  5. Céntrate en tus productos y tus servicios, vigilando constantemente lo que quieren tus clientes y cómo encontrar productos que satisfagan sus necesidades.
  6. Sé que lo sabes, pero no te olvides de buscar la máxima calidad en lo que hace tu empresa. Hay que considerar siempre la calidad como un conjunto de factores que muestran en qué medida nuestros productos satisfacen la demanda de los consumidores. Nuestra visión de la calidad no la deben dar las certificaciones, sino nuestros clientes, y debemos responderles superando sus expectativas.
  7. Diseña los procesos de tu empresa; si no lo haces tú, otros lo harán por ti y ya sabes… Basta con partir del concepto de proceso, que se puede definir como un conjunto de tareas que unidas dan como resultado la generación de valor para el cliente. Si no tenemos control sobre algo tan vital como nuestra capacidad a la hora de generar valor para el cliente, los problemas estarán a la vuelta de la esquina.
  8. Hay que tener un plan preparado para casi todo. Comenzando por esforzarse en conseguir los mejores pronósticos posibles sobre la demanda futura de tus productos y servicios, el alcance de los mismos dependerá en buena parte del histórico de datos disponible.
  9. Mucho ojo con tu cadena de suministro. Para muchas empresas la cadena de suministro es una de las grandes olvidadas y ese descuido suele costar clientes y, por lo tanto, mucho dinero.
  10. Al final, para poder gestionar siempre hay que medir: Sea cual sea nuestra circunstancia, hay que tomar decisiones partiendo de datos y fijando objetivos cuya realización podamos verificar.

Bonificaciones por contratar a personas discapacitadas

Puedes beneficiarte de bonificaciones en las cuotas de la Seguridad Social, deducciones fiscales y subvenciones.

Por qué contratar y dar trabajo a personas discapacitadas

Dar empleo a este perfil repercute positivamente en tu negocio a nivel humano y económico y te permite beneficiarte de bonificaciones en la Seguridad Social.

En este artículo detallamos las ventajas que encontrarán autónomos y pymes a la hora de contratar a trabajadores discapacitados y el panorama laboral de este colectivo

 

    Empleo en cifras

    Principales mitos

    Requisitos de la persona discapacitada

    Ventajas económicas

    Ventajas corporativas

    Bonificaciones a la contratación

 

Como propietario de una pyme o autónomo con un negocio te habrás visto en la situación de contratar un trabajador ¿y si fuera una persona con discapacidad? En los últimos tiempos cada vez son más las empresas que buscan acogerse a las ventajas económicas de emplear a un discapacitado. Pero ¿qué pasaría si estas medidas no existieran? Estamos convencidos de que el trabajador con discapacidad es un valor añadido no solo en lo lucrativo sino en tu equipo humano, tu reputación corporativa y  tu compromiso social.

1. Empleo en cifras

 

Los datos que se desprenden del informe elaborado por Adecco el pasado octubre revelan el incremento en la contratación de personas con discapacidad en los últimos tres años. En este aspecto 2015 registró un aumento del 54% respecto a 2012 y alcanzando un total de 80.047 contratos laborales. Sin embargo la otra cara de la moneda demuestra que la tasa de actividad entre discapacitados continúa siendo baja ya que sólo el 36% de ellos tienen trabajo o lo buscan.

2. Principales mitos

 

La Fundación Adecco también expone la realidad de un colectivo que aún sufre prejuicios y estereotipos dificultando su normalización social y su integración laboral. Esto último continúa siendo un caballo de batalla importante para las personas con discapacidad en disposición de trabajar ya que deben luchar contra los mitos instaurados. Algunos de ellos son:

 

    Bajo rendimiento y poca productividad

    Absentismo laboral por enfermedad

    Falta de inclusión en el equipo

    Incomodidad de los clientes a la hora del trato

    Problemas de adaptabilidad con el entorno físico

 

3. Requisitos de la persona discapacitada

 

Entre las condiciones que el nuevo trabajador debe cumplir para su contratación figuran:

 

    Discapacidad igual o superior al 33% reconocido como tal por el Organismo competente o pensionista de la Seguridad Social que tenga reconocida una pensión de incapacidad permanente, en cualquiera de sus formas.

    Estar inscrito en el Servicio Público de Empleo.“

    El trabajador no puede haber tenido vínculo con la empresa o grupo de empresas en los 24 meses anteriores por un contrato similar.

 

4. Ventajas económicas

 

Al inicio del artículo hacíamos referencia a que la contratación de trabajadores discapacitados es una buena inversión para tu negocio por los beneficios económicos ésta conlleva. El Estado “premia” al empresario con una serie de bonificaciones que más adelante detallaremos y que dependen de una serie de aspectos.

5. Ventajas corporativas

 

Como ya habréis comprobado a lo largo del artículo la contratación de trabajadores discapacitados para tu negocio es una apuesta rentable y una inversión a medio plazo. Pero su rentabilidad no sólo se ciñe a aspectos económicos sino que también presenta una serie de ventajas en el plano laboral.

 

    Mejora la reputación de tu negocio: Tu pyme mostrará su cara más humana y su grado de compromiso con la Responsabilidad Social Corporativa. Al tomar esta determinación tu empresa está dando a conocer sus valores de respeto, diversidad y meritocracia.

 

    Mejora el clima laboral. Tener una persona discapacitada en plantilla facilita la eliminación de estereotipos y fomenta la integración de la misma entre el resto de trabajadores que además se sensibilizan frente a la discriminación.

 

    Especialización del trabajo: No debemos menospreciar las habilidades de este colectivo con capacidades diferentes a las del resto de empleados y especial destreza para ellas.

 

    Trabajador único en plantilla: En la propia naturaleza de las personas discapacitadas están aquellos rasgos idóneos para afrontar su actividad laboral. Nos referimos al afán de superación y motivación, las ganas de aprender, de comprometerse y de integrarse.

 

6. Bonificaciones a la contratación

 

Entre las ventajas  económicas resultantes de contratar a una persona con discapacidad destacan principalmente estas tres:

 

    Bonificaciones en la cuota de la Seguridad Social que van desde los 3.500 Euros y pueden ascender hasta los más de 6.000 dependiendo del grado de discapacidad, sexo y edad del trabajador además del tipo de contrato y jornada laboral. En buena lógica, los contratos temporales recibirán una bonificación inferior al contrato indefinido.

 

Contrato indefinido

Bonificación general                                   Menores de 45 años  Con 45 años o más

Hombres                                                                    4.500€                         5.700€

Mujeres                                                                      5.350€

 

Bonificación con discapacidad severa     Menores de 45 años  Con 45 años o más

Hombres                                                                    5.100€                         6.300€

Mujeres                                                                      5.950€

 

Contratación temporal

Bonificación general                                   Menores de 45 años Con 45 años o más

Hombres                                                                   3.500€                        4.100€

Mujeres                                                                     4.100€                        4.700€

 

Bonificación con discapacidad severa     Menores de 45 años  Con 45 años o más

Hombres                                                                   4.100€                        4.700€

Mujeres                                                                     4.700€                        5.300€

 

    Deducción del  Impuesto de Sociedades de 6.000€  en la cuota íntegra por cada persona contratada.

    Subvención de hasta 901 Euros para la adaptación del puesto de trabajo y la eliminación de barreras arquitectónicas para el discapacitado.

Además de estas medidas cada comunidad autónoma presenta sus propios incentivos.

Cómo crear un buen equipo de trabajo

Solo las empresas que pueden hablar de “nosotros” consiguen el éxito. Fomenta la conciencia de equipo de trabajo para mejorar el rendimiento en tu negocio.Si consigues una conciencia de equipo de trabajo conseguirás mejorar el ambiente laboral y personal entre los miembros de tu equipo .

 

‘Team building’ o cómo construir un buen equipo de trabajo

Vivimos en una sociedad un tanto individualista, pero en el mundo de la empresa, para conseguir éxitos, es necesario dejar de lado el “yo” y empezar a hablar de “nosotros”. Cuando dos trabajan de la mano sus esfuerzos se multiplican. Sin embargo, lograr que todos los miembros de una organización funcionen como una orquesta no es fácil. Por eso es tan importante poner en práctica el denominado team building.

 

Quizá pienses que ese término en inglés, tan pomposo y aparentemente técnico, se aleja de las necesidades de tu pequeña empresa. Pero te equivocas. El team building consiste simplemente en realizar determinadas actividades con los trabajadores de una compañía para que tomen conciencia de equipo, mejoren su rendimiento y creen un agradable clima laboral. Eso te interesa, ¿no? Poco importa el tamaño de tu negocio. Cuando hay dos o más personas trabajando juntas es fundamental que formes equipo. Hazte estas preguntas y reflexiona:

 

    ¿Involucras al grupo en tus decisiones?

    ¿Tienes reuniones productivas con los empleados para aportar nuevas ideas y posibilidades de mejora?

    ¿Escuchas a todos los miembros de la empresa?

    ¿Tenéis confianza unos en otros?

    ¿Celebráis juntos los éxitos?

    ¿Hay un sentimiento generalizado de pertenencia a la organización?

    ¿Es sana la competencia entre los empleados?

 

Dirigir un equipo de trabajo es complicado. Si en alguno de los casos la respuesta es negativa, deberías ponerte manos a la obra. El team building no se trata únicamente de dar las pautas oportunas para que los proyectos sean más productivos, sino que fortalece las relaciones sociales más allá del ámbito laboral. De este modo, cuando se produce algún conflicto o el grupo tiene ideas contrapuestas, es más sencillo encontrar una solución. Además, recuerda que la felicidad en el trabajo es proporcional a la eficiencia.

 

¿Qué actividades de team building puedes poner en marcha? 

Ahora que ya sabes lo importante que es tener un buen equipo de trabajo vamos a enseñarte a crearlo. Hay multitud de actividades para conseguirlo. Todo depende del número de personas implicadas, el presupuesto disponible o los valores que quieras promover. Aquí tienes algunas ideas interesantes:

 

1. Actividades de voluntariado

Es una de las mejores formas de construir equipo y, al mismo tiempo, mejorar la responsabilidad social de la empresa. Además, se puede hacer con un grupo pequeño y sin presupuesto.

 

Si no sabes por dónde empezar, lo más aconsejable es que acudas a alguna organización de tu ciudad para que te dé unas recomendaciones básicas. En todo caso, algunas opciones muy recomendables son las donaciones de sangre o de alimentos, las visitas a personas enfermas o la colaboración con algún colectivo en riesgo de exclusión social. Otra alternativa es el voluntariado basado en las aptitudes laborales. Por ejemplo, si tu empresa es de Recursos Humanos puedes ofrecer charlas gratuitas a jóvenes para mejorar su empleabilidad.

 

Con las actividades de voluntariado, conseguirás una mayor implicación del equipo, crearás sentimiento de pertenencia y promoverás valores  muy necesarios.

2. Actividades físicas

Hacer deporte es saludable y mejora el estado de ánimo. ¿Qué te parece organizar una ruta de senderismo por la montaña? ¿Y un paseo en bicicleta? El hecho de estar al aire libre y fuera del entorno laboral nos ayuda a conectar con los demás.

 

Si tienes un equipo joven y aventurero, puedes optar por otros deportes con más acción, como una carrera en equipo, remo o escalada. Eso sí, en este caso, necesitarás algo de dinero.

3. Actividades para tomar mejores decisiones

Tomar decisiones conjuntas es uno de los aspectos más complicados del trabajo en equipo. Por eso es una buena idea organizar juegos que busquen la deliberación o la resolución de problemas. En este sentido, lo más recomendable es buscar a un especialista que dirija la actividad. Os planteará situaciones problemáticas y tendréis que buscar una solución todos juntos. Por ejemplo, la típica pregunta: ¿qué tres cosas llevarías a una isla desierta?

4. Actividades para potenciar la confianza

Hay muchos juegos que fortalecen la confianza. Todos nos hemos vendado los ojos alguna vez para que nuestro compañero nos guiase por un laberinto. Esa es una opción, pero hay muchas más. Otra muy simple es sentarse frente a frente con un empleado y mirarse fijamente a los ojos todo el tiempo posible. Al principio, puede resultar incómodo, pero poco a poco la complicidad aumenta, llegan las carcajadas y, en definitiva, la confianza con la otra persona.

Estas son solo algunas ideas para tener un equipo de trabajo más feliz y productivo. Puedes ir probando diferentes actividades y ver cuáles funcionan mejor. ¡Seguro que pronto notas los resultados!

Cómo organizar las finanzas de tu empresa para evitar sustos Cómo organizar las finanzas de tu empresa para evitar sustos

Estamos en Época de Declaración de la Renta y es posible que también debamos hacer algún abono. Si ya temes que llegue ese momento y las cuentas no te salen, atento a este post. Hoy vamos a enseñarte a organizar mejor las finanzas de tu empresa con estos cinco consejos básicos:

1. No pienses en tus ingresos como si fueran tu nómina

Uno de los grandes errores del autónomo es creer que todos los ingresos que llegan de las facturas a la cuenta del banco le pertenecen. Sin embargo, es importante que tengas muy presente que solo eres un mero intermediario del IVA. Ese dinero no te pertenece y, por tanto, no deberías hacer uso de él. De lo contrario, cuando llegue la hora de devolverlo al final del trimestre tendrás un gran problema.

Además, los ingresos están sujetos al IRPF, que también debes descontar si quieres tener una idea más clara del dinero que realmente has ganado.

2. Separa las cuentas personales de las de la empresa

Es muy probable que solo tengas una cuenta en el banco o, a lo sumo, dos: una diaria y otra de ahorro. Sin embargo, para organizar fácilmente las finanzas de la empresa es conveniente que abras tres cuentas diferentes: una personal, otra de actividad y una tercera para los impuestos. Así tendrás una visión más realista del negocio y te evitarás sorpresas con Hacienda.

En la cuenta de impuestos deberás ingresar el IVA y el IRPF que te corresponde. Si eres autónomo por módulos puedes planificarte con antelación y saber qué cantidades vas a pagar. En el caso de que tributes en estimación directa, lo más aconsejable es traspasar directamente a esta cuenta el IVA que te paguen de las facturas que vayas emitiendo. También tendrás que apartar un 15% en concepto de IRPF. Al final del trimestre, puedes domiciliar el cargo de los impuestos aquí cuenta y así tendrás todo en orden.

En la cuenta personal incluirás tu nómina. Es decir, los ingresos que obtienes de tu actividad, menos los impuestos, los gastos y el porcentaje de ahorro que quieras guardar. Por último, en la cuenta de actividad deberás ingresar mensualmente los gastos del negocio (alquiler, seguro, comunicación, teléfono, etc.). También puedes guardar algo de dinero extra, si tienes la posibilidad, para poder realizar inversiones en el futuro o hacer frente a gastos inesperados.

3. Gestiona las facturas a tiempo

Intenta llevar la contabilidad al día. Es muy importante facturar los trabajos en el momento que los has acabado. Piensa que retrasar la emisión de la factura solo contribuirá a alargar todavía más el cobro. Eso puede generarte problemas de liquidez a medio plazo. ¡Lleva cuidado!

Por otra parte, tener la contabilidad actualizada es la única forma de controlar realmente el dinero con el que cuentas. Recuerda que, aunque dispongas de la ayuda de un profesional, debes ser consciente de tus cuentas para poder gestionar el negocio correctamente. Así no harás gastos superfluos y sabrás hasta qué punto puedes hacer una inversión o no.

4. Reclama el dinero que te corresponde

Y hazlo todas las veces que sean necesarias. Los autónomos tenemos pocos mecanismos para defendernos de la morosidad, sobre todo cuando las cantidades son pequeñas. De ahí, que sea tan importante insistir una y otra vez hasta que nos abonen lo que nos deben.  ¡Qué no te de vergüenza!

5. Pide ayuda cuando lo necesites

Si estás pasando por una situación complicada y te hace falta liquidez, Busca subvenciones y retrasa los pagos que sean posibles. Por ejemplo, puedes solicitar un aplazamiento de la cuota de la seguridad social o fraccionar el pago de los impuestos.

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